Fila en la farmacia con ticket en mano
Ciudad: modo random. La cola avanza cuando ya no importa. Al menos hubo sol cinco minutos. Al final hablé con alguien de confianza y ponerlo en palabras ayudó: no solucionó todo, pero me devolvió un poco de perspectiva para no ir en piloto automático. Desde entonces intento poner límites antes de explotar, aunque me salga regular; prefiero ajustar a tiempo que repetir el mismo bucle una semana más.