Ensalada gigante cuando hace calor de verdad
Cuando el calor aprieta, el horno es enemigo y la ensalada es aliada. Mezclas lechuga, tomate, atún, huevo, olivas: arquitectura fresca en un bol. Aliñas con aceite bueno y vinagre sin medir como científica; te sale bien por instinto. Comes con tenedor grande y sensación de alivio corporal. Es comida de temporada, de sentido común. No es moda; es cuerpo pidiendo agua y sabor. Cierras el bol y el día baja unos grados por dentro.