Tarima que suena distinto según la estación
En verano la madera parece estable; en invierno cruje con más opiniones. No es fallo grave, es conversación con el clima. Caminas y reconoces el sonido como parte del piso, como huella doméstica. A veces pones alfombra para amortiguar; otras, dejas el sonido porque te orienta. La vivienda cambia con la humedad y tú cambias con ella. No todo crujido es miedo; a veces es solo materia viva bajo los pies, recordándote que estás en un sitio real, no en un render.