Raíces de encina que rompen el camino
El sendero se levanta en madera viva gruesa, tropiezas con respeto. La encina lleva años decidiendo dónde crecer y tú solo pasas. Es naturaleza que reclama espacio con lentitud ganadora. Tocas corteza rugosa, fría a la sombra. Sales con barro en tobillos. Piensas que las raíces visibles son metáfora fácil pero verdadera: lo que sostiene el árbol a veces rompe el camino humano, y aun así conviven, negociando cada temporada quién cede.