Dunas con arena caliente y plantas que aguantan viento
Subes duna descalza, la arena quema y se cuela entre dedos. Plantas raras sobreviven inclinadas. El mar suena lejano, constante. Es naturaleza de borde, frontera móvil. Bajas corriendo como niño adulto. Sales con arena en bolsillos imposibles. Piensas que las dunas enseñan que el paisaje se mueve: no es fijo; el viento reescribe curvas lentas. Te gusta sentir que el mundo no es solo cemento, aunque vivas en ciudad: el granulado fino lo recuerda en la piel.