Trabajo en logística y Ormuz es la palabra que nadie quería oír
En mi curro no debatimos ideología, debatimos plazos. Cuando aparece el tema del estrecho de Ormuz, suben los correos de urgencia y cambian las rutas sobre la marcha. Un bloqueo parcial ya mete presión en fletes, seguros marítimos y tiempos de entrega. Mi preocupación no es “quién gana el relato”, es cuántas pymes se comen el sobrecoste sin poder trasladarlo al cliente. Ormuz no es una noticia lejana: es una factura con retraso.