Poner serie “de fondo” y acabar enganchada de verdad
Decías que solo acompañaba mientras limpiabas; te sientas y el trapo muere en mano. Son las tres de la mañana. Es relatable de binge honesto. Piensas que el día a día necesita narrativas ajenas para descansar de la propia. No es pérdida de tiempo total; es descanso disfrazado. Apagas tele con culpa leve y ojos secos. Prometes episodio único mañana; mentira piadosa. La serie gana porque ofrece conflicto resoluble en cuarenta minutos, cosa rara en la vida.