Camino entre olivos con troncos retorcidos
Las hojas plateadas brillan cuando el viento las voltea. El suelo está blanco de restos de aceituna vieja. Caminas despacio porque la pendiente miente. Ves lagarto que huye en zigzag. Es naturaleza agrícola, domesticada pero salvaje a ratos. Huele a hierba seca y a aceite imaginario. Sales con polvo en la boca. Piensas que el olivar es paisaje de paciencia: árboles que viven décadas y te recuerdan que tus prisas son ruido, no ley universal.