Vecino guitarrista que practica con ventana casi cerrada
Oyes acordes apagados, errores, repetición. No molesta tanto porque él lo intenta: volumen contenido, horario razonable. Podrías quejarte por principio; decides no hacerlo porque el esfuerzo se nota. La convivencia es reconocer intención. Si un día sube de más, hablarás. Hoy no: hoy es vida creativa compartida con filtros. Cierras tu ventana un poco y sigues. A veces convivir es aceptar que otros también necesitan practicar seres humanos con hobbies ruidosos pero medidos.