Decir “luego lo leo” y nunca leerlo
Guardas enlace, screenshot, PDF sagrado. Pasan días; el enlace se convierte en tumba digital. Sientes culpa leve y la normalizas. Es relatable de información infinita. Piensas que no puedes absorber mundo entero. A veces borrar es compasión propia. El día a día es curar lista de pendientes con decisiones pequeñas: archivar, ignorar, sobrevivir. No eres fracaso; eres persona con ojos finitos. El enlace desaparece y el cielo no cae; solo cambia tu carga mental un grado.