Nevera con imanes de viajes imaginarios
Tu nevera es un museo magnético de sitios a los que fuiste y de otros que guardas como promesa. Hay una factura sujeta que deberías tirar y un menú de un sitio que ya cerró. Abres la puerta buscando snack y te encuentras con la vida mezclada: saludable a medias, realista del todo. La cocina como corazón del piso late ahí, entre el frío y el orden imperfecto. Cerrar la nevera es, a veces, cerrar el día: lo justo para sentir que mañana habrá café, leche y un plan simple que empieza en casa.