Vecindario ruidoso, planta 6
Manual de convivencia: inexistente. La inmobiliaria prometió reforma. Llegó una pintura triste. Sigo aquí porque mudarse también cansa. No es un drama épico, es vida real: cosas pequeñas que juntas pesan bastante, y que solo se notan cuando te paras cinco minutos a mirarlas sin prisa. A veces parece una tontería vista desde fuera, pero por dentro se vive distinto: cuando se repite, termina afectando al descanso, al humor y a cómo hablas con los demás.