Vecino que avisa de puerta del garaje abierta otra vez
Te manda foto con hora; bajas corriendo, cierras, jurigas contigo misma. Agradeces. Es convivencia de olvido compartido: todos fallamos. Piensas que un aviso evita robos y evita pelea con pareja. Sales con motor apagado y con menos vergüenza porque al menos alguien te devolvió el error antes de que fuera caro. A veces convivir es ser espejo del otro sin burla, solo con foto clara y “mira”.