Ir a la cama sin lavarte los dientes por pereza extrema
Te acuestas y el recuerdo llega tarde; debatir levantarte o no. A veces gana la higiene; a veces gana el colchón. Es relatable de batalla mínima con uno misma. Piensas que no define tu carácter entero; define noche concreta. A la mañana te cepillas doble sin drama. El día a día no es higiene perfecta; es promedio honesto. Te permites ser floja sin convertirlo en identidad permanente. El mundo sigue girando con tus dientes imperfectos y tu dignidad aún intacta en lo importante.