Trabajé en banca y el mercado reacciona antes de que llegue el daño real
Lo típico en episodios como Ormuz es ver primero volatilidad financiera y luego traslado gradual a la economía real. Mi preocupación es esa fase intermedia en la que nadie sabe cuánto durará la tensión, y empresas y familias frenan decisiones por miedo. Opino que la comunicación pública debería ser más honesta: escenarios, probabilidades y medidas. La incertidumbre mal gestionada encarece más que el barril en algunos sectores.