Hummus casero cuando quieres picar sin culpa
Cocinas garbanzos o usas lata buena, tahini, limón, ajo con medida prudente. Lo bates hasta que quede cremoso y lo comes con zanahoria y pan. Es picoteo que se siente cuidado sin ser chef. El ajo te persigue un poco y te ríes. Es comida flexible: merienda, cena, compañía de serie. Sobras y untas al día siguiente como premio. No necesitas restaurante mezquita; necesitas batidora y ganas de algo fresco que no sea solo patatas.