Campo de amapolas rojas que duele en los ojos
Rojo intenso contra verde, abejas, viento que ondea todo. Caminas por margen respetando propiedad. El sol pega y el color parece mentira. Es naturaleza efímera, casi protesta floral. Haces fotos y también guardas silencio. Sales con polen en ropa. Piensas que las amapolas son temporada breve: belleza con caducidad visible. Te gusta eso, que no dure para siempre: te obliga mirar ahora, sin posponer vida hasta “cuando tenga tiempo”, porque el campo no negocia.