Crema de calabaza del día anterior rehecha
La calabaza asada ayer se vuelve crema con caldo, batidora y paciencia. Añades un toque de nuez moscada y pimienta. Sirves en bol con un hilo de aceite. Está sedosa, dulzona, reconfortante. Es comida de olla inteligente que evita tirar nada. Comes con pan tostado y silencio agradecido. El color naranja calienta la vista. A veces comer es transformar sobras en abrazo nuevo sin gastar más dinero, solo tiempo y ganas de cuidarte.