Boquerones en vinagre con cerveza sin prisa
Llegan fríos, blancos, con ajo y perejil que pican suave. El vinagre limpia la boca entre boquerón y boquerón. Pides caña y el mar se vuelve bar. Comes de picoteo, sin hambre inicial que luego aparece. Es comida de salpicadero, de tarde que se alarga. Te quedan olores en los dedos y te importa poco. Los boquerones son tapa honesta: pescado, acidez, vida. Sales con sensación de haber comido el mar sin vestirte de gala.