Empanadillas de atún del horno del finde
Cierras obleas con tenedor, rellenas atún con tomate, huevo duro picado, lo que toque. Hornear hasta dorar y oler a fiesta barata buena. Comes tres seguidas porque crujen. Sobran frías y peligran a merienda. Es comida de manos, de visitas, de “he traído algo”. No es alta cocina; es cariño en formato semicírculo. Lamas migas del plato. A veces comer es hornear cosas pequeñas que hacen la mesa más ruidosa y más feliz sin complicarte demasiado.