Pulpo a la gallega en plan “me lo merezco”
No es todos los días, pero hoy sí: pulpo con pimentón y aceite, patatas cocidas que hacen de cama. Lo comes despacio, casi ceremonia. El sabor es mar y tierra a la vez, sal sin agresión. Pagas más que en el menú del día y no te arrepientes: a veces comer es celebrar que aguantaste la semana. Sales con sabor a ajo suave y sensación de lujo razonable. No necesitas ostentación; necesitas un plato que te diga “bien hecho” con paprika.