Fila en la farmacia con ticket en mano
La vida es sketch comedy. El cajero me mira fijo. Yo también. Mañana será distinto. (Espero.) También entendí que no todo depende de mí: hay parte de contexto, de timing y de gente alrededor, y aceptar eso me quitó bastante culpa innecesaria. Me di cuenta de que no era solo ese momento: era la acumulación de días parecidos, pequeñas decisiones y silencios que se van quedando dentro.