Visita con zapatos de fuera
En este edificio la lógica es otra. Llamo al casero y suena el contestador de 2007. Tengo lista de pisos en favoritos como si fueran ropa. No es un drama épico, es vida real: cosas pequeñas que juntas pesan bastante, y que solo se notan cuando te paras cinco minutos a mirarlas sin prisa. A veces parece una tontería vista desde fuera, pero por dentro se vive distinto: cuando se repite, termina afectando al descanso, al humor y a cómo hablas con los demás.