Trueno lejano que anuncia tormenta y olor a ozono
El cielo se oscurece por capas y el aire cambia de textura. Hueles ozono antes de la gota primera. Cierras ventana del coche o sigues caminando si estás cerca de casa. Los pájaros callan un momento, como pacto. Es naturaleza anunciándose sin pedir opinión. Llueve fuerte diez minutos y el suelo huele a polvo mojado. Sales con pelo goteando y risa nerviosa. Piensas que las tormentas cortas son catarsis barata: miedo pequeño, alivio grande.