Tarta de manzana fácil que el horno perfuma
Cortas manzanas finas, espolvoreas canela, masa que compraste sin vergüenza. El horno llena el piso de olor a domingo aunque sea jueves. Cortas trozo caliente y quemas boca con alegría. Es postre-cena, postre merienda, lo que sea. La manzana se vuelve melosa y el azúcar caramela en bordes. Compartes o no, pero el olor ya compartió con el vecino sin querer. A veces comer es hornear para que la casa diga “aquí pasa algo bueno”.