Nachos de microondas en plan cine casero
Pones queso en salsa sobre nachos de bolsa y microondas hasta que burbujea con promesas falsas y reales. Comes con dedos, con salsa en barbilla, con película mala buena. No es gastronomía; es diversión comestible. Compartes bol con alguien o no; igual manchas manta. Es comida de viernes cansado que no quiere cocina. A veces el placer es salado, artificial y sincero. Lavas manos y sigues la trama sin culpa extrema, con crunch en la memoria.